4 formas de cobrar por tus servicios profesionales

Cuando haces un proyecto para un cliente no siempre sabes de qué formas podemos cobrar nuestros servicios. Aquí van 4 para aplicar hoy mismo.

Pago único por tus servicios

Esta posibilidad consiste básicamente en formalizar el inicio del trabajo mediante una orden de compra, si bien ese no es un documento de carácter tributario, en Chile se considera formal para expresar la voluntad de comprar un servicio.

Esta es una de las formas más comunes de cobrar por los servicios, pero considerando la realidad Chilena debes tener en cuenta que posiblemente tendrás que esperar mínimo 30 días desde que emitas la factura para que te paguen, eso si es que cumplen la ley de pago en 30 días.

Es decir aquí el gasto completo lo haces tú y una vez que el cliente te da el OK emites el cobro para recibir el pago un mes después o más. Aunque esto es lo que se acostumbra hacer más comúnmente a mí no me gusta, porque significa estar anticipando pagos de IVA y suele costar bastante cobrar por tu trabajo.

Pago por ver

Esta es en mi opinión una de las mejores formas de cobrar por tus servicios, siendo en realidad una pequeña variación de la opción de pago único, pero ajustada a etapas de un proyecto. Es decir esto aplica siempre que el proyecto tenga una duración mayor a un mes.

La idea es que cuando crees tu propuesta de servicios(tal como te explico en este artículo), te comprometas a hacer entregas regulares del proyecto total para que el cliente pueda ver el avance del proyecto y «amarrar» a cada una de esas etapas un % del pago total del proyecto.

La ventaja de esta opción es que ambas partes quedan conformes, ya que el cliente puede ver avances concretos y tú recibes el dinero a medida que vas cerrando etapas. De todas maneras hay que tener en cuenta muy bien los detalles, ya que a veces los clientes no quedan conformes con una entrega y eso retrasa los pagos.

Con monedas baila el monito

Hay que saber que esta opción hay ciertos clientes que la resisten, pero a mí me parece bastante justa, sobre todo cuando tienes ya el respaldo de una buena reputación y construcción sólida de tu marca personal.

Esta forma de pago por tus servicios consiste en pedir por adelantado un % del total del proyecto como condición para iniciar los trabajos. El monto suele ser entre el 40% y el 50% y aunque pueda sonar agresivo en mi experiencia mis clientes siempre aceptan.

Al principio de mi viaje de emprendimiento nunca hice esto y créeme que lo sufrí totalmente, varios clientes se arrepentían a la mitad del camino y me dejaban con todo el trabajo perdido, así que corté por lo sano y aunque al principio me daba algo de miedo ha sido la mejor opción para mí, partí cobrando un 30%, pero a la fecha voy en un 50%.

El Fee, goteo a largo plazo

Esta es de las formas de cobrar servicios que más se está llevando en el último tiempo y consiste en conseguir un pago mensual continuo por los servicios tal como ocurre en las suscripciones, que parte en un cobro más alto al inicio que baja luego por labores de soporte.

Hay que entender que aunque esto suena super atractivo, hay ciertas condiciones que el proyecto debe cumplir para poder llevar adelante esta modalidad. En primer lugar tú tienes que tener la infraestructura para poder mantener un servicio continuo a largo plazo y que compense lo que recibas por él.

Por otra parte, tiene que ser un servicio que puedas paquetizar(tal como te enseño a hacerlo así) porque la gracia de los fee mensuales radica en tener una buena cantidad de clientes que demanden poco tiempo en lugar de hacerse rico con uno solo.

¿Cuál es la forma de cobrar servicios que más te gusta o se acomoda a tu realidad?,  ahora llego el momento de que vayas eligiendo según las circunstancias y si quieres recibir orientación sobre este y otros temas para emprendedores puedes contratar una de mis sesiones personales de consultoría.

Ya sabes lo que digo, «Dios nos hace con sueños y las herramientas para alcanzarlos».

¡Nos leemos!