3 claves para delegar responsabilidades a tu equipo de trabajo sin morir en el intento

Delegar responsabilidades es una de las tareas más importantes para un emprendedor y de las más difíciles también. En especial si llevas mucho tiempo trabajando solo, dejar que otros cumplan ciertas tareas puede ser un desafío, aqui te comparto 3 claves que pueden ayudarte en el proceso.

Confianza, vital para delegar responsabilidades

Dejar en manos de otras personas una tarea no deja indiferente a nadie. Hasta hoy hacías todo y delegar responsabilidades da un poco de miedo, ¿Tendrá la misma dedicación que yo?, ¿Que pasa si se equivoca? y ¿Si los clientes reclaman?.

Es totalmente normal que te hagas esas preguntas, después de todo, llegar hasta este punto te ha significado mucho esfuerzo y no quieres que haya un retroceso. Por eso la primera clave para delegar responsabilidades es La Confianza.

Aqui tendrás que hacer dos ejercicios. Por una parte luchar continuamente contra esa sensación de perdida del control sobre la tarea que todos tenemos para poder avanzar y conseguir para eso, una persona que haga el proceso de delegar responsabilidades un poco más facil.

Una buena estrategia es hacer pruebas, tomas a una persona y la guías en el proceso, la acompañas los primeros días y ves como responde al desafío, luego poco a poco la vas dejando sola, a medida que vez que los resultados son positivos.

Debes tomar esto como un entrenamiento y también entender que esa persona podrá seguir tu ruta, pero debes dejar que matice con su propio estilo.No necesitas soltar todo de la noche a la mañana, pero tampoco de aferres o auto sabotees todo esto, simplemente por no estar dispuesto a ceder el control.

Reconoce tu puntos débiles

Una buena señal de alarma para saber cuando o en que delegar responsabilidades es el autoconocimiento. Es cierto eres emprendedor y te sientes el rey del mundo(aunque otras veces bajas a lo más profundo debido al efecto montaña rusa) pero todos tenemos puntos débiles y fuertes.

Si piensas que lo haces todo bien entonces será muy dificil delegar responsabilidades y a largo plazo eso limitará el crecimiento de tu negocio, por eso en el curso de marca personal te enseño a analizar tus puntos fuertes y débiles.

Justamente son esos puntos débiles los que pueden ser un buen comienzo para delegar responsabilidades.En el caso de un cliente por ejemplo, trabajo en el area de marketing pero pedí el apoyo de un abrelatas, asi me gusta llamar a mi compañero que me acompaña a terreno y es el que inicia las conversaciones a puerta fría.

Yo soy pésimo para romper el hielo, pero una vez que esa puerta se abre no tienes como detenerme, de hecho hemos notado que cada vez que ejecutamos un proceso de ventas y uno de los dos no está, los resultados bajan considerablemente. Asi que ya lo sabes, reconoce tus puntos débiles y deja que otros los potencien.

Enfocar el uso de nuestro nuevo tiempo

Esta debe ser la principal razón para que decidas delegar responsabilidades, tienes una misión que cumplir, pero si te desvías de ella por otras actividades en las que además no eres el mejor, solo estarás disparándote en los pies.

Esta muy bien que entiendas tus números tal como te enseño en el curso de finanzas básicas para emprendedores, pero necesitas un contador. Si te dedicas al diseño y amas la creatividad, tal vez necesites una mano con las ventas, entonces es hora de pensar en un buen vendedor o socio(por cuento tengo un capitulo del podcast donde te cuento que tener en cuenta para elegirlo).

¿Eres un desastre administrativo?, entonces una secretaria o asistente virtual podrán ayudarte para que puedas seguir enfocado en tu verdadera pasión y función y por favor, aunque tengas la tentación de controlarlo todo, solo observa y haz ajustes, pero no limites todo el tiempo el trabajo de las demás personas.

¿Quieres aprender más sobre delegar responsabilidades?, en mi curso de productividad enseño justamente, seguro que te será interesante, ya sabes que además cuando te suscribes a las clases, cuentas con mi soporte exclusivo para ayudarte en el proceso.

¡Nos leemos!